Avisador Malagueño
Me permito poner enlace en el Blog de los compañeros de Procono "EL AVISADOR MALAGUEÑO".
Que como ellos dicen muy bien en su pagina:
"Aquí trabajamos por dar a conocer lo nuestro, es decir por y para Málaga, en la confianza de que a través del conocimiento seamos aún más los malagueños y malagueñas los que nos sintamos enamorados de esta bendita provincia."
DOS FIERAS JUAN Y JUANILLO
Me contó mi amigo hermano Andrés Jiménez Díaz un poeta excepcional muy bueno si señor y al haber nacío, criao y vivio en ese entorno verdialero, pues no le faltan motivos a los que cantar y aunque tiene inspiradas poesías, pienso que sobre todo lo que es la Fiesta de Verdiales, estilos, lugares, instrumentos, atavíos, y fiesteros es el que más y mejor tiene escrito sobre la Fiesta.
Me contaba Andrés que los dos fieras, padre e hijo se llevaban más malamente que peor, siempre estaban a la gresca y un día que habían tenío una pelea gorda. A eso del medio día llegó El Moreno de La Huertecilla Maña que se las busca en el trato para comprarle al fiera Juan unos guarrillos al destete que tenía, al encontrarse en la puerta con Juanillo le preguntó-¿y tu padre aónde está? Juanillo casi no lo dejó terminar allí... alapartatrás en la corraleta con los guarros, pero fijate bien, no te vayas a esquivocá, que mi padre es el que tiene er sombrero parma puesto.
Me contaba Andrés que los dos fieras, padre e hijo se llevaban más malamente que peor, siempre estaban a la gresca y un día que habían tenío una pelea gorda. A eso del medio día llegó El Moreno de La Huertecilla Maña que se las busca en el trato para comprarle al fiera Juan unos guarrillos al destete que tenía, al encontrarse en la puerta con Juanillo le preguntó-¿y tu padre aónde está? Juanillo casi no lo dejó terminar allí... alapartatrás en la corraleta con los guarros, pero fijate bien, no te vayas a esquivocá, que mi padre es el que tiene er sombrero parma puesto.
¡Que dos patas pa un banquillo!
El padre era el fiera Juan,
el hijo el fiera Juanillo,
dos bestiajos a cual más
más guarros que los guarrillos.
El padre era el fiera Juan,
el hijo el fiera Juanillo,
dos bestiajos a cual más
más guarros que los guarrillos.
A la plaza la Mercé
Preciosa con tanta luz,
coqueta y acogedora,
bajo el cielo más azul
a cantarte paso ahora.
En nuestra feria agosteña
es reunión de culturas
esta plaza malagueña.
To el año:
Cada Domingo al medio día
se reúnen los poetas
a compartir poesía.
En esta plaza nació,
el pintor más genial de to los tiempos
y que Pablo se llamó.
Y hay que detener el paso,
que sigue vivo el recuerdo
en la Casa de Picasso.
En la plaza: A quien murió por la libertad
y en honor a esa bandera
en la que Málaga está
desde siempre la primera.
En el centro un obelisco
en permanente homenaje
le rinde culto a Torrijos.
Son inspiración de pintores
por su luz, bonita, coqueta,
sus fachadas y rincones.
Por su encanto, por su historia
porque tiene un no se que,
me ha venido a la memoria
cantarle a la plaza de La Merced.
coqueta y acogedora,
bajo el cielo más azul
a cantarte paso ahora.
En nuestra feria agosteña
es reunión de culturas
esta plaza malagueña.
To el año:
Cada Domingo al medio día
se reúnen los poetas
a compartir poesía.
En esta plaza nació,
el pintor más genial de to los tiempos
y que Pablo se llamó.
Y hay que detener el paso,
que sigue vivo el recuerdo
en la Casa de Picasso.
En la plaza: A quien murió por la libertad
y en honor a esa bandera
en la que Málaga está
desde siempre la primera.
En el centro un obelisco
en permanente homenaje
le rinde culto a Torrijos.
Son inspiración de pintores
por su luz, bonita, coqueta,
sus fachadas y rincones.
Por su encanto, por su historia
porque tiene un no se que,
me ha venido a la memoria
cantarle a la plaza de La Merced.
¡NI UN MINUTO CONSENTIO!
que no me lo den cascáo
que yo, cascáo no lo quiero.
Eso fue lo que quisieron jacé con Manolillo López, un cordobés de Los Pedroches que se vino a trabajar ahí por bajo del Arroyo Coche y se emnovió con Juanilla La Tremenda , una morena mú bien jecha, pero fuente de güen agua y que estaba más sobá que el marmolillo una esquina. El Cordobés no sabía ná de esto y como no preguntó pos nadie se lo dijo. “El flechazo” fue mú fuerte y enseguía dispusieron el casamiento.
Como La Tremenda estaba “rota” y se quería vender por nueva (esto de estar entera pal casamiento, antes tenía mucha importancia; ahora parece que tiene menos, según dicen, pero antes si). Ahora me acuerdo de Salvorillo Jiménez, un sobrino de Juanillo C...nes que, como su tío, presumía de ser mú borrico. Contaba que cuando se iba a casar y él si quería que la suya estuviera entera, como no estaba mú enterao “del lío” fue a pedirle consejo a Juanico Fernández, que era el que sabía de tó eso, pá que le explicara como poder asegurarse de que la suya, Carmelilla Pinto, estaba como Dios manda.
Juanico le dijo que antes de entrar con ella la pusiera a mear y si sentía un chigate tieso: “Chissssss...” pos que estaba entera.
La noche de boda, en la casilla que apañaron en La Jaza el Algarrobo, na más que se quearon solos, Salbvorillo lo primero que le dijo fue que meara. Carmelilla Pinto, claro, con la timidez de la primera noche, cogió le escupiera de debajo la cama y se metió en el cuartillo de aseo. Y apenas si había empezáo cuando el bestiajo de Salvorillo empezó a pegar porrazos en la puerta. Ella le preguntó mú atribulá: --“¿Qué pasa Salvorico?” El no la dejó terminar:
Sal pajuera, Carmelilla
que te viá cambiá el sonío.
Me gusta tu musiquilla,
pero el instrumento mío
también es una maravilla.
Güeno, pos a La Tremenda quien la aconsejó fue su madre en lo que tenía que hacer la primera noche pa que el cordobés no se diera cuenta. Pero de ná le sirvió. El tal Manolillo López, como había compráo el pirulo por nuevo y se lo encontró roto, fue y se las piró pa Córdoba.
Y como en el célebre relato de Pepe Iglesias “El Zorro”: “Y del Señor Fernández, nunca más se supo”...
El cordobés en un derroche
de hombre entero y con honor
se najó pa Los Pedroches
y a La Tremenda dejó...
¡Tremenda, pero un fantoche!
Na más que amaneció, La Tremenda se fue pa su casa
Hecha un mar de lágrimas y le contó a su madre lo sucedío: Que el cordobés se había dao cuenta del engaño y se había ío pa su tierra. La madre mu inritá,, sin poerse contener, exclamó: “¡Estás chalá!, ¡antes de estar yo con tu padre había estao con veintisiete!” (De casta le venía a la galga). En su enfáo, la madre no se había dáo cuenta que el padre estaba en el cuarto despierto y, aunque ya setentón, pegó un salto de la cama, con lo alpargates sueltos y amarrándose la correa de los carzones, salió por la puerta. diciendo: --“Otro que se va pá Córdoba”.
Que aunque noble, soy un tío.
Treinta años sin saberlo,
¡ni un minuto consentío!
Camina con la verdad:
podrás engañar al de enfrente
pero a ti mismo jamás.
EL MONDONGO DEL MANDANGA
Un alcalde como Dios manda
hombre sabio, complaciente,
razonando la demanda
y convenciendo a su gente
sabiendo por donde anda.
Hacía ya cinco o seis meses que habían inauguráo el abastecimiento del agua corriente
al pueblo y los “Perotes” estaban la mar de contento. Pero como la felicidad no suele ser mu duradera aconteció, que ya saben, (ese sinvergonzón raspáo que suelen haber en to los pueblos, y que en Álora era Salvorillo Mandanga) pues fue y se mandangó en el depósito el agua que estaba en un cerrillo poncima el Lugá. Lo vieron los vecinos, se contrariaron mucho y claro fueron a darle las quejas al alcalde. – Escuche ozté D. Juan: que el “Mandanga” se lo ha jecho en el depósito el agua. El alcalde que era un hombre tranquilo y a güertas ya de casi to, al verlos tan sofocáos pá apaciguarlos un poco razonando como el solo sabía hacerlo va y les dice: Bueno... ¿y que es una mandangá pá tanta gente?
La gente, con la “razón” del alcalde
se quearon convencía
que una m... es poca m...
si está mu bien repartía
ME IRRITO Y PEGO UN RESPINGO
Yo no pueo compará
a un tironero indecente
con aquel arte sin par,
que tenía aquella gente
en su forma de “mangá”.
O es que no tenía su mérito aquel célebre apodáo “El Ligero” por lo delgáo que era y por su rapidez en el “desplume” y en el quitarse del medio.
Estaba una mañana en la esquina de la trinitaria Calle Jaboneros, cuando divisó por la acera de enfrente a una posible victima, y con los ojos echándole chirivitas, comentó a los presentes, “ya tengo er día jecho con er cateto”, desde la puerta del Capitol, que después fue Palacio del Cine, y que sigue siendo Palacio... Pero del Bingo ¡¡Toma yá cultura de la Gúena!
Aun reconociendo lo mucho
que han jecho de positivo
“majogo” si no desembucho,
algo de lo negativo.
Me irrito y pego un respingo
cuando paso por su láo
y veo que el Cine es un Bingo,
y son muchos... ¡demasiaos!
Pos desde el Cine Capitol al Cine Avenida (que ahora son unos aparcamientos) el “Ligero” le “aligeró” el bolsillo, diecinueve mil de las veinte mil pesetas que llevaba, le dejó mil pá los gastillos del día.
Pero cómo tós los oficios tienen sus gajes un día le salió la jaca, jaco, al pasar por Calle Mármoles, metió la mano en el bolsillo de mi tío Clemente que aunque del campo, sabía por donde andaba, hombre con fuerza é intención (que ambas las empleó) en pegarle una garfañá por encima del bolsillo, como era corpulento, arrastrando y pegando alaríos, llevó al “Ligero” hasta la “Tribuna Los Pobres”, y al soltarlo y ver cómo le había dejáo la mano se lamentó... ¿ ahora en que me busco las habichuelas?
Había otras maneras de robar, cómo aquel que iba con un gran bacalao po Calle San Juan arriba, y el chorizo por detrás le pegó un tironazo y mas pronto tenía el bacalao cogío por la cola con las dos manos sobre el hombro, y al volverse el desposeído dueño y preguntar al ladrón que si había visto al que le había quitao el bacalao, este encima le echó una regañina diciéndole: “si lo llevara usted cogío cómo yo con las dos manos no se lo habían quitáo”.
Algo parecío le ocurrió a otro que acababa de salir de la tienda de Confecciones “ Los Mellizos” y se había compráo una pelliza de aquellas del cuello de astracán, cuando estaba el buen hombre hablando con otro en la puerta, echó de menos el peso de la prenda, mosqueáo empezó a mirar, echando algunas maldiciones, y el chorizo mirándolo descaráo le amonestó, si llevara usted la pelliza puesta cómo yo, vería cómo no se la quitaban...
Y sí no estos que una noche robaron tós los jamones y botellas de un Bar del Centro, después de convidar a la policía que al verlo abierto a altas horas de la noche entraron, donde los ladrones simulando que hacían zafarrancho de limpieza, la dejaron limpia de verdad.
O aquel que en el bar Los Bilbaínos se copeó y tapeó después de haber puesto sobre el mostrador un paquete mú bien preparáo, que dos días después del tío haber salío elegantemente sin pagar los gastos, al desliar el paquete vieron con sorpresa que se trataba de dos hermosos ladrillos.
O lo que le hicieron al avaro de Frasco Núñez el de “Librero” del Arroyo Cupiana, que pa ajorrarse lo que tenía que ganarse el recovero dispuso de vender los huevos directamente, y en la puerta del Mercaíllo de Calle Mármoles, un niño se le puso delante y empezó a decirle con malas artes... ¡cateto, pestozo!, y era verdad que apestaba un rato...Frasco se enrritó y quiso coger al zagalón, se separó un poco de los canastos, lo justo, ya que al volverse se los había quitáo el compinche, otro niño que estaba al “liquindoy”.
¡¡Que majorco, que majorco, por los güevos!! se lamentaba al pasar por la puerta del Alambique del Puerto de la Torre, y al escucharlo Antonio Ruiz le sentenció: “pó pá ajorcarse tié que sé por el gaznate”
Y en los llanos de San Cayetano...
En una jiguera blanquilla
der pescuezo se corgó
cómo la escogió endeblilla,
la rama se le partió
y se rompió tres costillas
der guarrazo que pegó.
Exposicion Antológica Evaristo Guerra en el Museo Municipal de Málaga
No os podeis perder esta exposición de nuestro Pintor Malagueño EVARISTO GUERRA,
EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA EN MÁLAGA
Evaristo Guerra
Medio siglo con el Arte
Inicio: 26 de FEBRERO de 2010
Final: 25 de ABRIL de 2010
Horario:
de 10 a 15h y de 17 a 20h.
Lunes cerrado.
Sala de Exposiciones Temporales del Museo del Patrimonio Municipal
(Subida a La Coracha)
Pincha aquí para ver el Video de SUR TV
MEDICO DE CABECERA
A mi hermano flamenco, Currito
el de Las Salinas, pionero y maestro
de estas convivencias flamencas.
A primeros de San Juan,
en una fiesta matanza en Álora,
que tres amigos nos dan.
Son Juan Cano y Jesú
y el llamao Sebastián
¡que tres flamencos, ojú¡
Y el zamorano aloreño,
pues de Zamora llegó,
a este pueblo tan flamenco Malagueño
que también lo recibió,
que su cariño le dieron
y en justa compensación,
se dijo, yo aquí me quedo,
y en la Perocia se queó.
de su cultura bebiendo
De la del pueblo hablo yo
que de la otra el venía puesto,
es en medicina Doctor.
Y ya un Perote puntero
y esta anécdota me contó
que paso a contarte en versos,
si me salen, es mi intención.
.
En Álora ejerciendo está
médico de cabecera,
y le fueron a contá
y de enfermeá no era.
Fue Rosarillo Quiñones
a Don Jesús convencé
y exponerle las razones
del por cuanto y el porqué.
Dijustá, casi llorando,
al galeno sugirió
esto que me está pasando
no lo soporto que no,
que mi marío a mi hermano
ya no le dice ni adios
Hable osté con mi marío
yo se lo ruego por Dios,
que no sea esaborío,
tiene que darle el perdón
porque pa tanto no ha cío.
Yo sé que mi Joseíco es un guarrindongón
pero el tiempo transcurrío
deje que el jecho ocurrió
el pecao ya lo ha redimío.
¿ Y que culpa tengo yo?
de que a este hermanito mío
le falte la educación
y en mi casa, delante de mi Juan Río,
un cuezco fue y se tiró,
largo con un gran sonío,
to la casa perfumó.
lo escuchó y golió mi marío
y tanta rabia sintió
que le faltó ná pá darle un zumbío
y a la calle lo espachó
y entavía no ha permitío
que pise ni escalon.
Don Jezú yo se lo pío,
jágame osté ese favó
dígaselo a mi marío
osté es Dortó tiene Don,
y prestigio reconocío,
y él le tiene estimación.
Y aunque está mú empecinao er tío,
atenderá a su razón
que la mía no la ha atendío
porque es mú cabezón,
mú cerrao de sentío.
Gracias don Jezú y adió.
Don Jesús, que es güena gente,
mú flamenco y mú cabá
y la mar de competente,
quiso el asunto arreglá.
Al ofendío sugirió
escucha Juan: no es para tanto:
sería que se le escapó,
ya sabes tú que hay momentos
que para eso no hay control.
Que váaa... Don Jezú, que no,
que mi cuñao es mú sinvergüenza,
no tié respeto, que no,
Se preparó dijo: - ahí va llesca
y hasta la pata la arzó.
Y a mi casa más no entra.
NAVAJITA Y SU RELOJ
Mi amigo Navajita que vive allí en Monterroso
en una blanca casita
con su parra y con su pozo.
Es persona singular, exquisita
sin proponérselo es mu gracioso.
Lo mismo que un manantial
le brotan las ocurrencias
es un deleite escuchar
a persona de tal sapiencia
cuando se pone a contar
las una y las mil vivencias
que les han pasáo por demás.
Saca a la vida lo suyo
que es como tiene que ser
pues lo que no tiene arreglo
el preocuparse ¿pa que?
Bajó a comprarse un sombrero
y Antonio se compró dos
me dijo: que el despachaó era mu güeno
y que una rebajita le jició
allí en la calle Cisnero.
Después fue a un gran almacén
y armó la revolución
quería un radio-casét
pero por dentro la voz
del Pinto y de Macandé.
Claro:
La dependienta no lo entendió
tuvo que al jefe llevar ante él
que muy serio le explicó
que aquello no podía ser
y Navajita se largó
diciendo: ¡Anda que saben vendé.
Se fue a Calle Compañía
para comprarse un reloj
de bolsillo lo quería
con su caenita y tó.
El relojero ocurrente,
cachondo, mu socarrón:
este reloj es excelente
puesto en hora se lo entregó
pero en el tornillo polivalente
una mijilla le jurgó,
diez mil rales le pidió
mientras que se lo cobraba
a mi amigo le explicó
que si adelantaba o atrazaba
se diera por allí un voltón
y que él se lo ajustaba.
Salió Navajita contento
con su caena y reloj
y en El QUITAPENAS con tiento
dos veces el codo empinó
las dos veces Sequi-Pedro
que es un vino que tiene Don
como tos los malagueños.
Bajó por la Calle Nueva,
por la Calle Larios, subió
y a la altura de la Granja El Gallo,
pa la Catreá miró
sacó su “joya” chiquita
lo miró y lo comparó
con aquel de La Manquita,
mu contento se sintió.
Al ver que el suyo señalaba treinta minutos más, exclamó en voz alta: --¡Anda que no tiene coj...nes el chiquitillo, ya la sacáo media hora al grande!.
Cogió el coche de Almogía
y pa el “Lugá” se largó
más que un marques parecía
con su caena y reloj
¡Òjú, como presumía¡.
video "Andalucia lo nuestro" con el Duo Sortilegio
El soldado y la costurera from Eugenio Fernandez on Vimeo.
Bueno gracias al "fasebuk" he podido ver en los amigos del Duo Sortilegio la actuación que hicieron en nuestro programa "Andalucia lo nuestro" , me permito poner el video en mi Blog para que lo veais.
Muchas Gracias amigos del Duo Sortilegio¡¡¡¡
Cita en el Pimpi
Invitado por la asociación de Escritores de Málaga, el Martes día 2 de Marzo a las 19:00 horas en el Palomar de:
En Calle Granada está
Loar quiero este aposento
Pimpi es solera, paz
Inspiración, duende, acento,
Mágico y flamenco lar
Para darle tiempo al tiempo.
Irradia su entorno tanto arte y amistad.
Donde voy a contar y cantar, me gustaría brindar con mis amigos con un vino de la tierra, obsequio de tan prestigiosa casa, te espero...
A MANOLO OCÓN, AL PASAJE Y LA FUENTE ROTA
Sábado por la mañana
llego al Pasaje Chinitas,
me encuentro la fuente rota
por unas manos malditas.
Con pena e indignación
yo me acerco hasta el Taller
del honorable señor,
mi buen amigo Manuel
el Maestro “Afilaó”,
que el Pasaje es para él
cómo el agua a lo sembráo
a la maceta el clavel
y a la campana el badajo.
Este es Manolo Ocón
qué de Málaga y sus cosas,
es fuente de información,
los que queremos saber
pasamos por el Pasaje,
y llegamos al Taller.
Hablamos de esto y lo otro
y ¡cómo, no, de la Fuente!,
decimos, ¡resignación!
se siente uno impotente
con quien la Fuente rompió.
Le digo: señor Manuel,
vamos “ajogá” la penilla
con un vino de mi pueblo,
que es tan bueno, el “.Campanillas”.
Me dice con buen talante:.
Antonio, es equivocado
no es que sea de Campanillas
ese vino que has nombrado,
que la cosa es muy sencilla
¡el nombre lo dan sus grados!.
Es cosa que no sabía
¡y no sé porque me extraño,
si en Campanillas las viñas
se acabaron hace años.
Malagueño si que es
éste vinillo tan bueno
que acabamos de beber;
¡Que lástima Fuente rota!
por un gamberro “malage”
ó un mal borracho, ó pasota”.
A to el que rompa un fuente
se debe escarmentar bien,
y dejarlo en un desierto
aónde pase alguna sed!
julio 1980
POR DIEZ DUROS SE VENDIO
Allá por el año cuarenta y siete o cuarenta y ocho, “el Campanillas” fue a jugar a Churriana, pueblo de la Vega, a la parte allá el rio Guadalhorce, con unas tierras mu fértiles, aunque el aeropuerto le ha quitáo mucho terreno. Le pregunté a una viejecita que cual era el origen del nombre del pueblo.
--“Escucha joven, --me contestó—yo no lo se mu bien. A mi me contaron, de chiquitita, que a lo primero solo había dos casas y en una vivía una que se llamaba Ana y en la otra la mujer tenía por mote “Churripampa” pero le decían na mas que “Churri”. De ahí nació el nombre, ya que el pescaó, con su cenacho, se ponía en medio de las dos casas pregonando a voz en grito:
--“¡Churriiii, Aaa...na, que traigo los boquerones, fresquitos de la mañana!”.
Cuando esto escribo acaba de salir una muy buena obra escrita por Cristóbal Salazar Domínguez, cuyo título es: “CHURRIANA”, Una Joya Malagueña. Enhorabuena, Cristóbal y churrianeros.
Bueno al bonito pueblo de Churriana fue “el Campanillas” a jugar un partido de furbo. Jugaban en “el Campanillas”, entre otros que siento no recordar, Pepe el de Manuela, Pepe el de Laureano y los hermanos Morales, José y Manolo; este último, Manuel, es taxista y un poeta popular lleno de inspiración. Llevaban un güen portero, “de cuyo nombre no quiero acordarme...”, porque el partío iba mu bien hasta que un churrianero espabiláo, se arrimó a la portería y le endiñó diez duros al portero.
Al poco rato ya ganaba “el Churriana” por seis a cero.
Hasta diez le metieron; los tres últimos a Pepe el de Rafael que, jugando de central, tuvo que ponerse en la portería, ya que “el titular” salió corriendo pal pueblo y pasó el río de un salto. Aquello sentó mú mal en Campanillas. Hoy visto ya tan lejano en el tiempo y recordando la jambre que había entonces, ( to el día trabajando pa ganar doce pesetas)... ¡diez duros eran un capital! Hoy se vende más gente de la cuenta por menos dinero.
El portero “el Campanillas”
por diez duros se vendió
que le endiñó un granujilla
y el Campanillas perdió.
--“Escucha joven, --me contestó—yo no lo se mu bien. A mi me contaron, de chiquitita, que a lo primero solo había dos casas y en una vivía una que se llamaba Ana y en la otra la mujer tenía por mote “Churripampa” pero le decían na mas que “Churri”. De ahí nació el nombre, ya que el pescaó, con su cenacho, se ponía en medio de las dos casas pregonando a voz en grito:
--“¡Churriiii, Aaa...na, que traigo los boquerones, fresquitos de la mañana!”.
Cuando esto escribo acaba de salir una muy buena obra escrita por Cristóbal Salazar Domínguez, cuyo título es: “CHURRIANA”, Una Joya Malagueña. Enhorabuena, Cristóbal y churrianeros.
Bueno al bonito pueblo de Churriana fue “el Campanillas” a jugar un partido de furbo. Jugaban en “el Campanillas”, entre otros que siento no recordar, Pepe el de Manuela, Pepe el de Laureano y los hermanos Morales, José y Manolo; este último, Manuel, es taxista y un poeta popular lleno de inspiración. Llevaban un güen portero, “de cuyo nombre no quiero acordarme...”, porque el partío iba mu bien hasta que un churrianero espabiláo, se arrimó a la portería y le endiñó diez duros al portero.
Al poco rato ya ganaba “el Churriana” por seis a cero.
Hasta diez le metieron; los tres últimos a Pepe el de Rafael que, jugando de central, tuvo que ponerse en la portería, ya que “el titular” salió corriendo pal pueblo y pasó el río de un salto. Aquello sentó mú mal en Campanillas. Hoy visto ya tan lejano en el tiempo y recordando la jambre que había entonces, ( to el día trabajando pa ganar doce pesetas)... ¡diez duros eran un capital! Hoy se vende más gente de la cuenta por menos dinero.
El portero “el Campanillas”
por diez duros se vendió
que le endiñó un granujilla
y el Campanillas perdió.
LAS LETRAS QUE YO HE FIRMAO
Este tiempo en que vivimos
yo no me lo puéo explicar,
aunque no tengamos un duro
¡queremos representar!.
Se pasen muchas fatigas
eso no importa un comino,
si de algo se alardea
¡que no lo tenga el vecino!
Yo pa que me vea la gente
un “seiscientos” me he compráo,
y no quiero ni pensar
¡las letras que yo he firmáo!.
Las letras que yo he firmáo
no sé ni las que serán,
pero estaré jubiláo
¡y algunas me quedarán!.
Algunas me quedarán
pero ya las pagaré,
aunque más de cuatro días
¡yo me acueste sin comer!.
No podía con mi trabajo
y hay que ver como me veo,
que para pagar el coche
¡hasta tengo pluriempleo!.
Y cuando llego a mi casa
con tós los güesos molíos,
mi suegra dice con guasa
¿qué aónde habré estáo metío?
Yo me pongo algo nervioso
y contesto en alta voz:
¡con un ligue que he buscáo
que está como un camión!
Mayo 1966
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